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Deuda de sueño: ¿qué es y cómo nos afecta?

El ritmo de vida actual hace que las horas de sueño sean escasas. Esto genera repercusiones en nuestra salud tanto física como psicológica. ¿Podemos saldar nuestra deuda de sueño?

 

Cuando hablamos de deuda de sueño hacemos referencia a la diferencia entre las horas que deberíamos dormir para mantenernos saludables y las que dormimos en realidad. La necesidad de sueño depende de cada persona y, si bien hay algunas que poseen un gen que les permite estar descansados con pocas horas dormidas, para la generalidad de los casos lo óptimo son entre 6 y 8 al día.

Las horas que no dormimos se van acumulando y conforman lo que llamamos “deuda de sueño”.

Ese descanso que le debemos a nuestro cuerpo trae consecuencias en el corto y largo plazo.

En lo inmediato produce aturdimiento, vista cansada, problemas de memoria, trastornos del apetito (ténes hambre todo el tiempo), entre otros problemas. Eso sin dudas afectará nuestra salud y nuestro desempeño laboral y general.

Con el tiempo, la escases de sueño causa mayor acumulación de grasa corporal, estrés, riesgo de diabetes y obesidad, más tendencia a desarrollar enfermedades cardiovasculares y afecta el aprendizaje, la comprensión y la memoria. Se lo asocia también con una menor esperanza de vida ya que la mortalidad se aumenta en un 12 por ciento.

Un estudio elaborado por Universidad de Granada-Grupo Lo Mónaco afirma que la deuda de sueño conlleva una factura psicológica: en el medio plazo genera problemas en la concentración y una mayor tendencia a la tristeza y ansiedad.

 

¿Se puede recuperar la deuda de sueño durmiendo durante el fin de semana?

Si bien no todos los estudios coinciden, la mayoría afirma que con dormir diez horas un solo día no podemos pagar la deuda de sueño. Al acumular horas sin dormir en la semana, difícilmente podamos compensarla de una sola vez. Lo que sugieren los expertos es que la compensemos de a poco y que mejoremos nuestros hábitos de sueño.

En esta línea, indican que es más importante dormir una hora más todos los días que quedarse en la cama hasta el mediodía el fin de semana.

Otros estudios van un paso más allá en sus consideraciones e indican que, aunque es cierto que la deuda de sueño no se recupera en un fin de semana, lo importante es ser regular en los patrones de descanso. En este sentido, la situación a evitar es que la falta de sueño se vuelva crónica. Puede sucedernos alguna semana pero debemos corregirlo para que no perdure en el tiempo.

Lo mejor es no acumular mucha deuda de sueño y una forma de lograrlo es que si un día dormimos mal lo recuperemos la noche siguiente. Si la falta de sueño es algo de todos los días, no podremos recuperarla durante el fin de semana.

Más allá de la falta de tiempo y la gran cantidad de ocupaciones que tenemos, muchas veces un descanso deficiente se debe a algún motivo orgánico o psicológico que deberemos analizar con especialistas para encontrarle una solución.

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