Revista Vertice

Portada » ¿Por qué los huracanes llevan nombres de personas?

¿Por qué los huracanes llevan nombres de personas?

Se trata de un sistema ideado para poder distinguir y comunicar de manera clara la existencia de estos fenómenos climáticos. Se usa desde 1953 y ayuda a emitir alertas a la población de manera más simple. Es un listado de 21 letras que este año, por segunda vez en la historia, se agotó.

Con el objetivo de facilitar la identificación y la comunicación de los alertas, desde 1953 los huracanes del Atlántico reciben nombres de personas. Cada año se pre elabora una lista de 21 nombres de la A a la W (salteando algunas letras poco usadas) con los que se llamará a este tipo de fenómenos climáticos que acontezcan en ese periodo.

Este sistema permite distinguir de manera más simple un huracán de otro y además facilita la comunicación de las alertas a la población.

Antes de 1953, los huracanes se nombraban por las coordenadas geográficas (latitud y longitud) en que se originaban. Si había varios ciclones a la vez, se generaban confusiones al llamarlos. Además este tipo de nomenclatura resultaba difícil de memorizar y poco práctica.

Si bien se adjudica a un meteorólogo australiano el uso por primera vez de un nombre de persona para llamar a un huracán a finales del siglo XIX, fueron militares norteamericanos, durante la Segunda Guerra Mundial, quienes decidieron simplicar la situación y darles nombres de mujer, al igual que lo hacían los marinos con sus barcos.

La inspiración fue en realidad sacada de la costumbre de los habitantes del Caribe, que durante mucho tiempo le dieron a los huracanes el nombre del santo del día en que surgían.

El Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos adoptó la práctica de usar nombres de mujer en 1953 y desde 1979, se empezaron a usar también nombres masculinos.

 

Lista completa

Los nombres que recibirán los huracanes se establecen de antemano. Cada año, los organismos internacionales competentes en este tema elaboran una lista de nombres para las tormentas tropicales y huracanes.  A medida que éstos surgen se van usando los nombres planificados partiendo de la letra A y siguiendo el orden del alfabeto hasta llegar a la W. Las letras U, Q, X, Y, Z no se incluyen, porque no son de uso común en todos los países.

Por lo general los 21 nombres escogidos son suficientes porque los huracanes no suelen pasar de 20 al año. Pero en 2020, por segunda vez en la historia, el listado se agotó y se continuó nombrando a estos fenómenos con letras griegas. Esta situación se dio por primera vez en 2005 y se actuó de la misma manera.

Los listados de nombres se pueden reutilizar luego de seis años. Sin embargo, si un huracán fue muy fuerte o causó un gran impacto, su nombre se retira. Algunos ejemplos son Katrina (2004) o Sandy (2012), denominaciones que no se volverán a utilizar.